El nido de las golondrinas por Orlando Castaño

El nido de las golondrinas por Orlando Castaño

Titulo del libro: El nido de las golondrinas

Autor: Orlando Castaño

Número de páginas: 121 páginas

Fecha de lanzamiento: July 9, 2017

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Orlando Castaño con El nido de las golondrinas

“El nido de las golondrinas” es el título elegido por el escritor colombiano Orlando Cuéllar Castaño para su libro de cuentos. Según él, lo título así porque “las golondrinas siempre vuelven al lugar donde anidaron, a donde nacieron, para criar la nueva generación que volará libre y un día regresara también”. Es como dice un escritor español “el nido siempre está allí inamovible, esperando el regreso de las nuevas golondrinas, que nunca serán las mismas; pero que, sin embargo, traen reminiscencias de otras que anidaron en anteriores temporadas”. Cada uno de los cuentos que forman “el nido de las golondrinas” está permeado de cierto halo de tristeza, melancolía, añoranza…tal vez, porque todos tienen cicatrices sangrantes de vivencias propias o ajenas que han dejado secuelas en el narrador.

Catorce son los relatos que componen este interesante libro de cuentos. Catorce relatos que atrapan al lector por su contenido; historias que quedan grabadas en la mente de cada persona que los lee, y que difícilmente podrá olvidar. Escritos con el deseo palpitante del narrador para que cada uno de ellos no se desligue del mensaje intrínseco que pretende transmitir. Cuéllar es un escritor muy hábil e inteligente, que ha sabido plasmar en sus relatos historias de su entorno cotidiano con gran maestría. Son historias pletóricas de sensaciones que hacen vibrar a quien las lee. No hay cabida para la pasividad o la indiferencia; al contrario, el lector se involucra en cada acción, donde los personajes tienen vida propia y sufren los avatares de la vida. No se puede decir que son trágicos en demasía, aunque se funden en fuertes situaciones que hacen que pasen por unas experiencias muy dolorosas, que el autor de manera magistral transmite, provocando la empatía, la solidaridad hacía los dolientes o el rechazo hacía quienes las provocan, como si realmente lo viviese el receptor del relato.

Son relatos interesantes, de mucha trascendencia literaria. Se caracterizan por ser amenos, fluidos y trabajos excelentemente desde el punto de vista literario. Historias narradas por familiares y personas conocidas por el autor. Donde también incluye cuentos de brujería; tal vez, podríamos hablar del realismo mágico que tanto prestigio dio a su compatriota Gabriel García Márquez, y que, él de manera sencilla, explica con naturalidad: “En mi pueblo siempre fueron muy comunes las historias de brujas…”; también hay recuentos de la vida cotidiano, inclusive, conclusiones sobre el amor.

Estos cuentos están escritos en una prosa hermosa, pulida y atractiva. Cada uno de ellos tiene una personalidad distinta; sin embargo, todos con unos rasgos comunes; la palabra está expresada con mucha fuerza, con un estilo a veces poético, lleno de belleza sublime, utilizando todos los recursos literarios de todo buen narrador; otras, muy directo, escueto, sin muchos adornos y recursos estilísticos.

La nostalgia, la melancolía, los recuerdos tristes los encontramos en varios cuentos, pero si hemos de definir o descartar esas sensaciones diré que posiblemente en “Nuestra princesita del río”, en este relato de gran belleza, Cuéllar derrama sentimientos como presumiblemente derramó lágrimas en su momento al escribirlo. La nostalgia está muy presente en “Remembranzas”, las añoranzas en “Historia nebulosa perdida en la memoria”, la tragedia en “Mariposas negras”, el ojo clínico en “El martillo de las brujas”. Aunque repito, todos los sentimientos y sensaciones están latentes en la mayoría de sus historias. Los personajes son seres dolidos por el recuerdo de una vida que les tocó vivir, como en “La siempreviva”. Alegría es un vocablo inexistente en los relatos, si la hay es efímera y poco vivida por los personajes, como si se tratase de jóvenes vidas atrapadas en la lorquiana “La casa de Bernarda Alba”, y el luto fuese la imposición de una madre o de una vida angustiada.